martes, 28 de octubre de 2008

Preguntero para el 2 parcial de experimetal

Nos llega por mail un preguntero lo subimos para todos. saludos
Universidad Nacional de Córdoba
Facultad de Psicología
Cátedra de Psicobiología Experimental
PREGUNTERO GUÍA DEL SEGUNDO PARCIAL

1) La disciplina que estudia el efecto de un psicofármaco sobre la química nerviosa, se denomina:
a) Neurofarmacología
b) Neurofisiología
c) Neuroanatomía
d) Neuroquímica
2) Indicar cuál sería la variable dependiente y cuál la independiente, en la siguiente situación experimental:
a) “Se administra fenciclidina intracraneal a ratas”: variable………………………
b) “Se evalúa la alteración de proteínas cerebrales específicas”: variable………………………
3) ¿Cuál sería el soporte técnico para la administración de fenciclidina en este caso?
a) El Test de Morris
b) La Autorradiografía
c) La Resonancia Magnética Nuclear
d) El Aparato Estereotáxico
4) ¿Y cuál sería la técnica de evaluación más apropiada para el ejemplo dado?
a) La de Golgi
b) Una inmunohistoquímica
c) La angiografía
d) Una argéntica supresora
5) Y si se quisiera medir ansiedad en estas ratas, ¿cuál sería la técnica más apropiada?
a) Un laberinto en T común
b) Un laberinto elevado en cruz
c) Un test de condicionamiento sexual
d) Un test de Wisconsin
6) La Resonancia Magnética Funcional permite detectar:
a) Consumo de glucosa en regiones cerebrales activas
b) Actividad eléctrica y neuroquímica
c) El sistema circulatorio
d) Flujo de oxígeno en sangre en regiones cerebrales activas
7) La Tomografía por Emisión de Positrones permite:
a) Detectar proteínas específicas
b) Observar tumores y meningiomas
c) Detectar el consumo de glucosa cerebral
d) Determinar la actividad eléctrica cerebral
8) En un modelo Predictivo de Parkinson, ¿se evaluaría la efectividad de qué psicofármaco?
a) Clozapina
b) L-DOPA
c) Barbitúricos
d) Fencilcidina
9) En un modelo Predictivo de Isquemia, ¿se evaluaría la efectividad de qué psicofármaco?
a) Clozapina
b) L-DOPA
c) Barbitúricos
d) Fencilcidina
10) Según los criterios del DSM IV ¿Cuál de los siguientes fármacos induce trastornos amnésicos, demencia y delirium por abstinencia?
a) Alcohol
b) Alucinógenos
c) Nicotina
d) Anfetaminas
11) Según los criterios del DSM IV ¿Cuál de los siguientes fármacos induce trastornos en el estado de ánimo (tipo depresión)?
a) Cafeína
b) Cannabis
c) Nicotina
d) Cocaína
12) ¿Cuál, de éstos psicofármacos, tiene un efecto combinado sobre los receptores de dopamina (DA), serotonina (5HT), y/o norepinefrina (NE)?
a) Morfina
b) Ketamina
c) Barbitúrico
d) Antidepresivos Tricíclicos (ATC)
13) ¿Cuál, de estos psicofármacos, actúa DIRECTAMENTE sobre receptores dopaminérgicos (DA)?
a) Neurolépticos
b) Fenciclidina
c) Benzodiacepinas
d) Heroína
14) ¿Qué psicofármaco actúa como “bloqueante de la recaptación” de la neurotransmisión?
a) Nicotina
b) Ansiolíticos
c) Anfetamina
d) Antipsicóticos clásicos
15) ¿Qué psicofármaco es un “antagonista post-sináptico” de su vía específica?
a) Inhibidor reversible de la MAO A (IRMA)
b) Antidepresivos Tricíclicos (ATC)
c) Ketamina
d) Barbitúricos
16) El insomnio inducido por ingesta de cocaína, podría contrarrestarse con:
a) Anfetamina
b) Inhibidor selectivo de la recaptación de serotonina (ISRS)
c) Éxtasis
d) Benzodiacepinas
17) ¿Cuál, de éstos psicofármacos, tiene acción combinada sobre receptores de GABA y Glutamato?
a) Alcohol
b) Heroína
c) Éxtasis
d) Nicotina
18) Que la fenciclidina (PCP) induzca un cuadro psicótico tan completo, implicaría que en esquizofrenia:
a) Hay aumento de histamina
b) Hay un déficit glutamatérgico
c) Hay un déficit dopaminérgico
d) Hay incremento en la actividad glicinérgica
19) La eficacia farmacológica de los antidepresivos tricíclicos (ATC) induciría a suponer que en depresión:
a) Hay déficit de la actividad GABAérgica
b) Hay aumento de dopamina nigro-estriatal
c) Hay déficit de monoaminas
d) Hay aumento de la actividad glutamatérgica
20) La eficacia farmacológica de las benzodiacepinas induciría a pensar que para calmar la ansiedad es necesario:
a) Un aumento de la actividad GABAérgica
b) Una disminución glicinérgica
c) Un aumento en la acción colinérgica
d) Frenar la actividad dopaminérgica


Fuente: aula virtual


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sábado, 25 de octubre de 2008

Evaluación de las unidades 4, 5 y 6 Niñez

1- Cuando el niño atribuye a los objetos y hechos físicos las propiedades de los entes vivos, es decir que les atribuye cualidades vitales y psicológicas tales como voluntad o conciencia a los objetos y fenómenos naturales. Este tipo de tendencia intelectual, se denomina:
a) Artificialismo
b) Realismo crítico
c) Realismo ingenuo
d) Animismo
e) Realismo infantil

2- La experiencia de la cooperación del juego en común, más particularmente de los juegos reglamentados, es importante porque:
a) Desarrolla poco a poco una moral en el niño
b) Desarrolla la función simbólica
c) Desarrolla la función de asimilación
d) Desarrolla la moral eterónoma
e) Desarrolla las capacidades exteroceptivas

3- La oposición y negativismo de los tres años, son un signo indudable de:
a) Retroceso en la evolución del psiquismo
b) Socialización secundaria
c) Un impulso autoerótico
d) Una necesidad lúdica
e) Un progreso en la distinción yo-otro

4- De acuerdo con Piaget, la moral del niño en la edad escolar es predominantemente:
a) Eterónoma
b) Autónoma, forzada
c) Autónoma, de cooperación
d) Autónoma y forzada
e) Autónoma e irracional

5- El juego simbólico, según Piaget, se caracteriza por:
a) El predominio absoluto de las funciones
b) Convertirse en el medio propio de expresión, es decir, el sistema de
significantes construidos por él y adaptable a sus deseos
c) La presencia de reglas compartidas con los adultos que sirven de modelos
d) Por la presencia de rasgos típicos del constructivismo
e) Porque se desenvuelve con otros pares, para compartir y colaborar

6- Una de las conductas con las cuales los niños expresan su capacidad y posibilidad de repressentar es el dibujo, entonces decimos que dibujar es :
a) la representacion de las experiencias kinestesicas
b) la representacion grafica de las experiencias con la realidad
c) la expresion grafica de los estimulos auditivos
d) la expresion grafica de los propios estados subjetivos
e) la expresion grafica de sus operaciones

7- En la consideracion de la evolucion de la actividad ludica, consideramos que los juegos que tienen lugar a partir de los dos años son:
a) los juegos funcionales
b) los juegos deportivos
c) los juegos con sonidos
d) los juegos simbolicos
e) los juegos de reglas

8- Según Piaget la seriacion consiste en :
a) disponer los objetos de acuerdo a sus semejanzqas y diferencias individuales
b) yuxtasponer objetos en filas, cuadrados, circulos
c) ordenar objetos según sus dimenciones en forma creciente o decreciente
d) agrupar los objetos por sus similitudes
e) ninguna es correcta

9- Para Piaget las operaciones son:
a) transformaciones irreversibles
b) transformaciones reversibles
c) transformaciones temporales
d) transformaciones esporadicas
e) transformaciones unilaterales

10 – El conjunto de conductas que implica la evocacion representativa de un objeto o de un acontecimiento ausente, es denominado como :
a) operaciones concretas
b) imagen mental
c) esquemas de accion
d) funcion simbolica o semiotica
e) reacciones circulares

11- Una de las instancias del aparato psiquico constituye el sedimento de la cultura y se elabora a traves de la relacion con los padres:
a) Inconsciente
b) Super YO
c) objeto libidinal
d) represion
e) fijacion


12 Desde la aparicion de lenguaje hasta los cuatro años se da en la teoria de Piaget el momento del pensamiento naciente y que se denomina :
a) razonamiento
b) pre conceptual
c) intuitivo
d) conceptual
e) ninguno

13- La aparicion de la funcion simbolica puede vislumbrarse en las siguiebntes conductas:
a) imitacion diferida, juego simbolico, dibujo, destete, imagen mental
b) imitacion diferida, juego de ejercicio, dibujo, imagen mental, lenguaje
c) imitacion diferida, juego simbolico, marcha, imagen mental
d) imitacion diferida, juego simbolico, dibujo, lenguaje, imagen mental
e) imitacion diferida, juego funcional, juego simbolico, imagen mental

14- Según Hubert la primera infancia se caracteriza por ser:
a) una fase de exploracion del mundo interno orientada hacia la construccion del tiempo
b) una fase de exploracion del mundo cultural orientada hacia la estructuracion del objeto
c) una fase de destruccion del mundo exterior orientada hacia la contruccion de un mundo interno
d) una fase en la que corresponde todo lo expresedo en los items anteriores

15- en la etapa de latencia , el psiquismo infantil esta constituido por: a) las tres instancias ello yo y Super Yo, b) solo por el super yo, c) no esta diferenciado. La respuesta correcta es:
a) ninguna
b) todas son correctas
c) a es la repuesta correcta
d) b es la respuesta correcta
e) b y c son correctas

16- entre los 18 meses y lo 3 años, el niño, según el psicoanalisis, atraviesa la etapa anal denominada asi porque manifiesta placer:
a) en el acto de retener y expulsar sus excrementos
b) en los intercambios sociales de tipo cooperativo con sus pares
c) en el acto de observar y juaga con las heces
d) en la consideracion de sus heces como una produccion parsonal que desea que la valoren como un verdadero obseuquio
e) a, c, d

17- cuando el niño atraviesa la crisis del personalismo, presenta alguos rasgos caracteristicos, como por ejemplo, se refiere a si mismo diciendo “yo” y utiliza el termino “mio”, con lo cual expresa:
a) su posibilidad de reconocer la reciprocidad de las acciones
b) su posibilidad de tomar conciencia y afirmarse a si mismo como individualidad distinta
c) su posibilidad de captar las necesidades de los demas de manera objetiva
d) su posibilidad de disociar completamente lo que le sucede a uno y otro
e) su posibilidad de distinguir las intenciones propias y las ajenas, en un proceso deductivo

18 –con Piaget decimos que el niño es capas de representacion cuando:
a) utiliza solo significantes diferenciados
b) significante y significado estan unidos por el dato perceptivo
c) utiliza significantes diferenciados de los significados que representan
d) reconoce situaciones a partir de un dato perceptivo
e) utiliza indicios y señales

19- En la tesis Walloniana, las fases del desarrllo se presentan de manera alternativa. Aquella que esta orientada a la construccion del mundo, a la relacion del sujeto con el objeto y a la adaptacion objetiva es:
a) centralista
b) centrifuga
c) estatica
d) dinamica
e) simbolica





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viernes, 10 de octubre de 2008

Psicoanálisis de la Adolescencia. Peter Blos. (Parte 4)

4. Adolescencia temprana
La maduración puberal normalmente saca al muchacho de su preadolescencia autosuficiente y defensiva y de la catexis pregenital, la muchacha es igualmente forzada hacia el desarrollo de su feminidad. Antes de que ella pueda dar este paso es necesario que abandone su recién adquirida identidad preadolescente, como la amazona, enmascarada como la ninfa, la que por algún tiempo la ha salvaguardado en contra de la regresión hacia la madre preedípica. los muchachos y las muchachas buscan en forma más intensa objetos libidinales extrafamiliares; es decir, con esto se ha iniciado el proceso genuino de separación de las ligas objetales tempranas. Este proceso atraviesa por varios estadios hasta que final e idealmente se establecen relaciones maduras de objeto. La característica distintiva de la adolescencia temprana radica en la falta de catexis en los objetos de amor incestuoso, y como consecuencia encontramos una libido que flota libremente y que clama por acomodarse.

Antes de que continuemos con esta línea de pensamiento, debemos discutir algunas de las consecuencias de la falta de catexis, típica de esta fase. El proceso como un todo, puede ser descrito en términos de dinámicas inter e intrasistémicas primero que nada el superyo, una agencia de control cuyas funciones son para inhibir y regular la autoestimación, disminuye en eficiencia; esto deja al yo sin la dirección simple y presionante del la conciencia. El yo ya no puede depender de la autoridad del superyo, sus propios esfuerzos para mediar entre los impulsos y el mundo externo son torpes e ineficaces. En verdad el superyo es un a función de su origen constitutivo; principalmente la internalización de los padres al resolverse el conflicto edípico. Por un tiempo cuando el adolescente joven se separa de los padres, pari-passu, la falta de catexis también comprende las representaciones de objeto y los valores morales internalizados que residen en el superyo.

En esta edad, los valores, las reglas, y las leyes morales han adquirido una independencia apreciable de la autoridad parental, se han hecho sintónicas con el yo y durante la adolescencia temprana el autocontrol amenaza con romperse y en algunos extremos surge la delincuencia. Actuaciones de esta clase, las cuales varían en grado e intensidad, habitualmente están relacionadas con la búsqueda de objetos de amor; también ofrecen un escape de la soledad, del aislamiento y la depresión que acompaña a estos cambios catécticos. El caso de Nancy (véase capítulo VII), nos ilustra claramente el desarrollo de la temprana adolescencia con una conducta delincuente subyacente.

Normalmente este tipo de actuación puede detenerse recurriendo a la fantasía, al autoerotismo, a las alteraciones en el yo como, por ejemplo, una deflexión de la líbido de objeto hacia el ser; es decir, una vuelta al narcisismo.

El retiro de la catexis de objeto, y la ampliación de la distancia entre el yo y el superyo dan como resultado un empobrecimiento del yo. Esto es experimentado por el adolescente como un sentimiento de vacío, de tormento interno, el cual puede dirigirse a buscar ayuda, hacia cualquier oportunidad de alivio que el ambiente pueda ofrecerle. La intensidad de la separación de objetos tempranos está determinada no solamente por el aumento y la variación del ritmo de la tensión instintiva, sino también por la capacidad del yo para defenderse de esta angustia conflictiva. Algunos niños no experimentan ningún conflicto en relación con sus padres; ya sea que han reprimido el impulso sexual o que su dotación instintiva es baja y que por lo tanto el yo posee la capacidad para manejarlos. Esta última idea aún no está comprobada para que pueda servirnos como un concepto explicativo total; por otro lado, uno se impresiona con el grado tan pequeño con el cual la madurez sexual en sí misma afecta la adaptación emocional del adolescente. Siempre que se observan reacciones directas y paralelas, un escrutinio más profundo puede revelar que existe una condición psicológica que comparte la responsabilidad para una situación conflictiva aguda. Lo mismo es cierto para las condiciones ambientales si éstas están dentro de límites normales. Tanto los cambios puberales como las condiciones ambientales pueden anunciar o intensificar las reacciones adolescentes, pero no pueden crearlas en forma exclusiva. estas ideas están elaboradas más ampliamente en el Capítulo VI.

Regresemos ahora a la idea inicial de que en la adolescencia temprana hay una falta de catexis de los objetos de amor familiares y como consecuencia una búsqueda de objetos nuevos. El adolescente joven se dirige hacia "el amigo"; de hecho, el amigo adquiere una importancia y significación de la que antes carecía, tanto para el muchacho como para la muchacha. La elección de objeto en la adolescencia temprana sigue el modelo narcisista. En esta edad la amistad entre los muchachos es diferente de las compañías preadolescentes, así como entre las muchachas el compartir un secreto al compañero; desde luego que estas cosas no dejan de existir repentinamente.

El muchacho hace amistades que exigen una idealización del amigo; algunas características en el otro admiradas y amadas por que constituyen algo que el sujeto mismo quisiera tener y en la amistad él se apodera de ellos. Esta elección sigue el modelo de Freud (1914): "Cualquiera que posea la cualidades sin las cuales el yo no puede alcanzar el ideal, será el que es amado". Freud explica que esta etapa de expansión en la vida amorosa del individuo conduce a la formación del yo ideal, y, por lo tanto, internaliza una relación de objeto que en otra forma podría conducir a la homosexualidad latente o manifiesta. La fijación en la fase de adolescencia temprana sigue este curso.

El yo ideal como formación psíquica dentro del yo no solamente remueve al superyo de la posición tan segura que había tenido hasta ahora, sino que también absorbe la libido narcisista y homosexual. Los comentarios de Freud (1914) que son importantes para esta discusión son los siguientes: "En esta forma, grandes cantidades de libido, esencialmente homosexual son utilizadas en la formación del yo ideal narcisista y encuentran salida y satisfacción en mantenerla"... Continúa: "El yo ideal ha impuesto condiciones severas para la satisfacción de la libido a través de los objetos; ya que algunos de ellos son rechazados por medio e su censor, como incompatibles. Cuando este ideal no se ha formado, la tendencia sexual aparece sin cambiar en la personalidad en la forma de una perversión. Ser una vez más el propio ideal, en relación a tendencias sexuales y no sexuales como en la niñez -es lo que a la gente le gustaría para su felicidad". La nueva distribución de la libido favorece la búsqueda del objeto heterosexual y sirve para mantener relaciones estables.

El yo ideal que representa el amigo puede ceder bajo el deseo sexual y llevar a un estado de homosexualidad con voyeurismo, exhibicionismo y masturbación mutua (latente o manifiesta). Esencialmente, las fantasías masturbatorias neutralizan la angustia de castración. Los temas sadomasoquistas heterosexuales de tales fantasías se convierten fácilmente en algo molesto y el alivio se encuentra en el cambio hacia la elección de objeto homosexual. En estas fantasías, el amigo, como compañero de armas a menudo participa en batallas y orgías heterosexuales. Los sentimientos eróticos que frecuentemente acompañan las amistades de la adolescencia temprana constituyen una explicación parcial de la ruptura repentina de estas relaciones. otros factores que contribuyen a la terminación de estas amistades radican en la inevitable frustración que implica una amistad exclusiva: el amigo idealizado se reduce a proporciones ordinarias cuando el yo ideal está establecido en forma independiente del objeto en el mundo externo.

Parece ser que en la formación del yo ideal en el muchacho, se repite un proceso que anteriormente, en la declinación del periodo edípico consolidó el superyo a través de la identificación con el padre. En ambos casos se establece una agencia controladora, la cual da vida a una nueva dirección y significado; simultáneamente esta agencia es también capaz de regular y mantener la autoestimación (equilibrio narcisista). La megalomanía del niño pequeño se ve amenazada por la indiscutible posición de privilegio y poder del padre; sus remanentes son absorbidos por el superyo, el cual participa de las "magnificencia del padre". En la adolescencia temprana la megalomanía que da al niño una sensación de perfección siempre y cuando sea parte del padre, es ahora tomada por el yo ideal . "Como siempre, cuando se refiere a la libido, el hombre una vez más se muestra incapaz de abandonar la satisfacción de que antes ha disfrutado. No está dispuesto a dejar la perfección narcisista de su niñez, y cuando crece se siente molesto por las amonestaciones de otros y por el despertar de su juicio crítico, de ahí que no pude mantener esta perfección, que trata de recuperar en la nueva forma del yo ideal. Lo que proyecta ante sí como su ideal es el sustituto del narcisismo perdido de la niñez en el cual él era su propio ideal". (Freud, 1914).
La amistad típica de la adolescencia temprana del muchacho, en donde se mezclan la idealización y el erotismo en un sentimiento muy especial ha sido descrita clásicamente en el libro de Thomas Mann (1914) llamado Tonio Kröger. La historia comienza cuando Tonio está esperando después de la escuela a su amigo Hans Hansen. Habían planeado tomar un paseo juntos. Tonio se siente profundamente lastimado cuando se da cuenta de que Hans había olvidado la cita, pero lo perdona al percatarse del arrepentimiento de su amigo, y en este estado de ánimo se disponen a tomar su paseo.* (Tomado de Tonio Kröger Editorial Plaza y Janés, Barcelona, 1951).

Tonio no hablaba. sentía un intenso dolor. mientras fruncía sus cejas algo oblicuas y tenía los labios redondeados para silbar, miraba hacia la lejanía con la cabeza ladeada. Aquel ademán y aquel aire eran característicos en él.

Hans, de repente, deslizó su brazo bajo el de Tonio, al mismo tiempo que le dirigía una mirada de soslayo, pues comprendía muy bien en qué estaba pensando su amigo Tonio. Y si bien éste continuó callando durante algunos minutos, al fin se sintió sumamente conmovido.

Es que yo no lo había olvidado, Tonio -observó fijando la mirada en la acera-, sino que me parecía que hoy, por el tiempo tan malo que hace, debido al viento y a la humedad, no era día apropiado. pero de veras que a mí no me importa esto y me parece magnífico que, a pesar de todo me hayas esperado. yo creía que te habías marchado a casa, y estaba un poco amoscado...
...Era que Tonio quería mucho a Hans Hansen y había ya sufrido mucho por su causa. El que quiere más se halla siempre en situación de inferioridad y ha de sufrir más también. El alma de catorce años de Tonio había experimentado , impuesta por la vida, esta ley tan sencilla como dura, y su espíritu se impresionaba con tan agrias realidades, si bien estas impresiones no alterasen su conducta ni sacase de tales experiencias ninguna enseñanza práctica.

Su carácter le inducía a considerar como muchísimo más interesantes estas amargas lecciones de la vida que los conocimientos que se le pudieran suministrar en la escuela, e incluso, durante las horas de clase, en la sala gótica de aquel viejo centro docente, se recreaba en apurarlas hasta las heces, llevando su meditación a las últimas consecuencias. Y esta ocupación le producía satisfacciones completamente análogas a la que lograba paseándose por su cuarto con el violín en la mano, pues sabía pulsarlo tan suavemente que se creyera que la música surgía por sí sola en medio del dulce chasquido del surtidor cuyo hilo de agua, abajo en el jardín, bailaba entre las ramas del viejo nogal...
... Puesto que en su domicilio pasaba el tiempo sin hacer nada serio y durante la clase blasonaba de un temperamento tan apático como distraído, con la consiguiente mala opinión de sus maestros, solía llevar constantemente a casa las notas más lamentables. por lo cual su padre -un caballero de alto, vestido con gran distinción y que siempre llevaba en el ojal una flor silvestre- se mostraba terriblemente contrariado. En cambio, para la madre de Tonio -su hermosa madre, cuyo nombre de soltera era Consuelo y que no sólo en el color de su pelo, completamente negro, sino en todo, era absolutamente distinta de las demás damas de la ciudad, y a la que su esposo había ido a buscar a una comarca situada en el extremo sur del mapamundi-, para su madre, digo, las calificaciones de la escuela no tenían la menor importancia...
Tonio quería mucho a su madre, que tocaba el piano y la mandolina; y estaba muy contento de que no se disgustara por la reputación que él tenía. Mas. por otro lado, comprendía en su fuero interno que el disgusto y severidad de su padre eran más dignos y pertinentes. En el fondo estaba completamente de acuerdo con él, admitía casi con humildad sus reprensiones, pues la indiferencia y tolerancia de su madre le parecían de todo punto injustificables.

A veces llegaba a pensar esto, poco más o menos: Es suficiente que yo sea tal como soy, sin pretender cambiarme, ni poderlo: abandonado, desidioso y entregándome a cosas en las que los demás no reparan siquiera. Convendría, pues, que, a lo menos, se me reprendiera y castigase por ello, en vez de pasarlo todo por alto entre besos y música de piano y mandolina. En realidad no somos gitanos que viajan en un carricoche pintado de verde, sino personas honorables, la familia del cónsul Kröger, del linaje de los Kröger...
Y no pocas veces pensaba también: ¿Por qué soy yo tan extraño y tan opuesto a todo, riñendo con los profesores y distanciándome cada día más de los otros muchachos de la escuela? Fíjate en esos buenos estudiantes y también en los que se caracterizan por su incorregible medianía. Ellos no encuentran grotescos a los profesores, no escriben versos tontos y sólo piensan en los asuntos en que precisamente debe pensarse y que es lícito mencionar en voz alta. ¡Cuán ordenados son y qué bien concuerdan con todo y con todos! Eso debe ser muy bueno y agradable... Pero ¿qué me pasa a mí, y a qué va a conducirme todo esto?
Esta manera de considerarse a sí mismo y a su relación con la vida desempeñaba un papel importantísimo en el amor de Tonio por Hans Hansen. le quería, ante todo, por ser un muchacho guapo; y luego, porque, desde todos los puntos de vista, se le aparecía como su antagonista y contrincante. Hans Hansen era un colegial excelente y, además, un chico vivaracho que hacía gimnasia, nadaba como un pez y disfrutaba con pasión ; le llamaban por su nombre de pila y le ayudaban por todos los medios; los compañeros de clase procuraban conquistar su agrado y favor, y en la calle de veía constantemente detenido por damas y caballeros, que le cogían por los mechones de su cabellera rubia de querubín, que sobresalía bajo su gorra de marinero danés y le decían:

-Hola, Hans Hansen, ¡tú siempre con tus preciosos rizos! ¿Sigues siendo el primero de la clase? Saluda a papá y a mamá, simpático...
Así era Hans Hansen, y desde el día en que Tonio le conoció, experimentó cierta melancolía; en cuanto lo atisbaba, le invadía un sentimiento como de envidia, que se agarraba a su pecho y le quemaba. ¡Quién pudiera tener ojos tan azules -pensaba- y quién pudiera vivir como él, en el seno de la más feliz comunidad de afectos con todo el mundo! "Tú siempre te mueves en el medio más honorable y respetado. En cuanto has hecho tus deberes, tomas lecciones de equitación o trabajas con tu pequeña sierra, e incluso en las vacaciones te entregas por completo a remar en la orilla del mar, a tu natación o a tus viajes en yate, mientras yo holgazaneo en la playa, contemplando con ojos asombrados los cambios misteriosos que se suceden en el mar. ¿Tendrás por eso los ojos tan azules? ¡Quién pudiera ser como tú!...".
No hizo el menor intento para lograrlo y acaso su deseo de ser como Hans Hansen no fuera verdaderamente auténtico. Sin embargo, ansiaba verse estimado por él a su manera, hacía todo cuanto podía por lograr su amistad, una manera lenta e íntima, hecha de abandono y renunciación, de sufrimientos y nostalgias, pero que se traducía en una inclinación sentimental capaz de arder más profunda y agotadoramente que una pasión impulsiva, la cual no hubiera podido esperarse d un espíritu tan extrañamente pasivo como el suyo.
No buscaba el cariño de Hans estérilmente, pues éste, en cierto modo, parecía reconocer en él cierta superioridad de inteligencia, tal vez una mayor facilidad de expresión, y comprendió perfectamente que Tonio le profesaba u afecto poco común, intenso y delicado y por ello se mostraba agradecido a éste y le deparaba no poca e íntimas satisfacciones, aunque algunos arrebatos de celos y algunos instantes de amarga decepción. Pero lo curioso era que Tonio, que envidiaba el género de vida e Hans Hansen, intentaba continuamente atraerle por todos los medios a su especial modo de ser, lo que sólo podía conseguir parcialmente y por breves momentos tan fugaces como dichosos.
Terminaron el paseo: Tonio trató en vano de establecer con Hans una comunicación íntima sobre las ideas poéticas que le producían sentimientos tan profundos. Se despidieron y Tonio se fue caminando solo a su casa.

... Y Tonio atravesó la antigua puerta de la ciudad, bordeó el puerto y subió la accidentada, ventosa, y húmeda calle de las casas de tejados puntiagudos, hasta la casa de sus padres. En aquella ocasión su corazón volvía a latir con renovada alegría; había en él una nostalgia y envidia melancólica, y un poquitín de desprecio y una grande y muy casta felicidad.
La amistad de Tonio y Hans muestra claramente cómo el amigo representa las perfecciones de las que uno carece. En el caso de Tonio la amistad refleja el conflicto de la identificación con su madre y con u padre, o más bien su falla para integrarlas. Hans es el muchacho que su padre hubiera querido llamar hijo; pero renunciar a este ensueño significaría renunciar a su amada madre. Su yo ideal, que perpetuaba la envidia por su padre y por las cosas que él representa, se expresan ahora en una declaración positiva y entran en la vida de Tonio en una forma positiva. Se establece un compromiso: "Amo a Hans porque representa las cosas que significan algo para mi padre".

Solamente la adolescencia propiamente puede mostrar cómo este recién adquirido yo ideal puede influir en la elección de objeto heterosexual; y solamente la adolescencia tardía puede mostrar cómo este estado de falta de unidad interna puede resolverse. Volveremos a discutir a Tonio ya que Mann presentó la secuencia psicológica de los sucesos importantes de su vida como un muchacho adolescente y después como un joven.
Los sentimientos de ternura por su padre y en verdad su tendencia a someterse a los deseo, valores e indicaciones del padre, representan una constelación conflictiva para el joven adolescente. Esto encuentra una solución en la oposición franca hacia el padre, o también puede expresarse en una gratificación inhibida de metas, de intereses compartidos y con camaradería. Si el padre hubiera jugado un papel materno importante atendiendo a las necesidades físicas del niño pequeño los deseos de ternura y de pasividad hacia él serían poderosamente reforzados. En relación con esto mencionaré el sueño de un adolescente temprano.
Jorge estaba en análisis porque era afeminado, sufría de insomnio y tenía dificultades para aprender y para concentrarse. Había tenido un sueño repetitivo el año anterior que se acompañaba de angustia. "Es como una imagen en la pantalla del cine. En donde hay formas que adquieren diferentes formas y cualidades. Como un objeto que fuese enorme y ancho y a la vez tan delgado como un alambre, liso y suave, pero también rugoso y rasposo. Todo cambia en una rápida transición y entonces viene la música. esto lo descubrí anoche. la voz de mi padre, es suave y melodiosa, también dura, alta y rasposa". las sesiones lo llevaron al recuerdo de su padre, quien le cantaba canciones para dormirlo desde los 3 hasta los 6 años; en esa edad él no podía dormirse; "cuando mi padre me cantaba siempre me ayudaba a que me durmiera". Las formas que se movían, que recuerdan un poco la pantalla del sueño de Lewin (pecho), se mezclaban en el sueño e Jorge con la voz cálida y melodiosa de su padre. La melodía de la canción inducía al sueño al igual como lo había hecho anteriormente el mamar del pecho materno. En verdad, la lactancia es el modelo de una experiencia que induce al sueño, el amor tierno del padre ofrecía a sus deseos orales un objeto que inevitablemente le lleva a tener tendencias homosexuales en la adolescencia temprana y, de hecho, retardaron la progresión hacia la adolescencia propiamente.

Veamos ahora a la muchacha en su adolescencia temprana, que no muestra un paralelismo cercano al desarrollo del muchacho. Es cierto que la amistad juega un papel igualmente importante en su vida. La falta de una amiga puede llevarla a una gran desesperación, y la pérdida de una amiga puede precipitar una depresión y ka falta de interés en la vida. Helene Deutsch (1944) menciona diferentes ocasiones en las que ha observado la "aparición de psicosis en muchachas que han perdido a sus amigas y que no pudieron encontrar compensación en sus madres".

Una forma típica de idealización entre las muchachas es el "flechazo". Esta idealización y unión erotizada se extiende tanto a hombres como a mujeres aparece en su forma no adulterada. Los objetos escogidos tienen cierta similitud o son totalmente diferentes de los padres. En el Diario de una joven (Hug-Hellmuth, 1919) nos encontramos la descripción de un flechazo, el cual es tan frecuente en la actualidad como cuando fue anotado por la autora del diario. A los 11 años la muchacha de este diario estaba preocupada con las implicaciones de su menstruación ("curso de sangre"), del coito, con especulaciones fascinantes sobre la maduración corporal del hombre y de la mujer, incluyendo aquellos equivalentes a la menstruación en el muchacho. Su salvación de la angustia y la excitación ocurrió al encontrarse con una mujer guapa a quien secretamente llamó "hada dorada". El pensar en esta mujer hacía que la muchacha se llenara con la bendición inocente de la niñez. Cuando finalmente se enteró de la edad de su amada escribió en su diario: "Treinta y seis, qué número tan amoroso, me gusta mucho, no sé por qué pero cuando oigo a alguien decir ese número me suena como cuando una ardilla está brincando en el bosque".

El objeto del flechazo es amado en forma pasiva, con el deseo de obtener atención o afecto o también el sentirse invadido por toda clase de afectos eróticos o sexualizados. Este desarrollo continúa en la adolescencia propiamente. Las cualidades masoquistas y pasivas del flechazo son un estadio intermedio entre la posición fálica de la preadolescencia y la progresión a la feminidad. Es, de hecho, el estadio intermedio bisexual de la adolescencia temprana de la mujer, que ha descrito Helene Deutsch (1944) en su forma típica para la muchacha de esta edad. "La presencia de una tendencia bisexual intensa, un poco antes de los conflictos de la adolescencia..., está menos reprimida en las muchachas que en los muchachos. En este periodo de su vida las muchachas muestran con mucha facilidad su masculinidad mientras que el muchacho se siente avergonzado de su feminidad y la niega" (Tonio Kröger ilustra este punto claramente).
La muchacha está conscientemente más ocupada por la idea: "¿Soy un hombre o soy una mujer?" A menudo las muchachas tienen la creencia de que pueden decidir por cualquier orientación; el resultado es que cambian ciertos sentimientos y estados del yo en algunas ocasiones y en otras cambian a un énfasis bisexual. Las muchachas en esta edad experimentan una extraña sensación de vaguedad en relación con el tiempo y el espacio. Se imaginan recuerdos de cosas que en su casa les dicen que nunca ocurrieron, o que tampoco pasaron en una forma particular. Esta vaguedad hacia la realidad y en la percepción yoica es un aspecto concomitante de la ambigüedad bisexual. El tema de la bisexualidad en la muchacha fue presentado en una forma muy atinada por Virginia Woolf en Orlando, en el cual el personaje principal se transforma de hombre en mujer.

Para ilustrar el estadio bisexual de la muchacha transcribo parte de la grabación de una entrevista con una joven adolescente de 15 años. En la conversación con el entrevistador, Betty habló de su fantasía den la cual la posición bisexual encuentra una expresión elocuente (Bloss, 1944).

Entrevistador: ¿Sueñas mucho?
Betty: Anoche me acosté a las 9:15 y tenía rizos en mi cabello. Debería haber estado despierta media hora más. Pero siempre sueño... hablando así en general sueño con peces... fantasmas...coches...y de todo. Si estoy despierta hasta las 10:00 ya no puedo dormirme.
E: ¿Quieres decir nada más imágenes en tu mente?
B: Sí. de mí misma y de diferentes gentes. Todo en general.
E: ¿Qué clase de imágenes?
B: primero una muchacha como jane, y después un hombre como una muchacha, y después una muchacha que se cambia en otro muchacho que es otra muchacha. Todo está mezclado, pero principalmente que soy una muchacha vestida como muchacho. No sé por qué.
E: ¿Has tenido esta imagen por muchos años?
B: Sí, al principio cuando era joven, era una muchacha que estaba vestida como muchacho y nadie sabía que era muchacha. Después era una muchacha vestida como muchacho, pero sólo algunas gentes sabían que era muchacha. Finalmente era una muchacha vestida como muchacho y entonces la mitad del tiempo era una muchacha. recuerdo que una noche me transformé en un muchacho y después en una muchacha y así pasó todo el tiempo, tratando de decidirme.
E: ¿Qué fue lo que decidiste?
B: Decidí ser una muchacha vestida como muchacho y decirle a todo el mundo que era una muchacha y sólo en ciertas ocasiones...
E: ¿Cuándo fue esto?
B: esto debió ocurrir el año anterior a esto y también este año, yo era una muchacha vestida como muchacho y ya ve, yo tenía que ser sincera con mi sexo y vestirme como muchacho y entonces diseñé todo para ser una muchacha vestida como muchacho. No sé por qué.
E: ¿Y ésta es la historia que has guardado desde que eras una chica pequeña?
B: Sí desde que tenía 4 años.
E: Algo así cómo una cosa imaginaria, ¿algo así como un argumento?
B: Todos los que me gustan están ahí y tienen su lugar.
E: ¿Esto te hace dormirte algunas veces?
B: Me quedo dormida en medio de esto.
E: ¿Qué eras en el sueño antes de tomar tu decisión?
B: Era una muchacha.
E: ¿Una muchacha?
B: Sí...
E: Ya que no serías muchacho por un tiempo, ¿decidiste ser una muchacha?
B: Ah, usted dice eso. Yo pensé que se refería a otra decisión.
E: ¿Qué otra decisión?
B: Oh, la parte en que cambié de muchacha a muchacho.
E: Decidiste en esa película que ibas a ser una muchacha, no usabas ropa de muchacho, pero tú misma eras la muchacha de hace un año y medio.
B: Sí.
E: Bien, ¿qué decidiste la otra noche? Después de que tú y Jean tomaron la resolución (La decisión de no salir con muchachos por 2 años.)
B: Oh.
E: ¿Eras todavía una muchacha?
B: Sí, todavía era una muchacha.
E: Pero, ¿siempre terminas siendo una muchacha?
B: Sí, algunas veces me veo y pienso que soy un muchacho y termino en esa forma.
E: Y bien, ¿cómo terminas casi siempre?
B: Como muchacha.
E: ¿Has cambiado algo en el argumento desde que Jean y tú tomaron la decisión?
B: Bien, todavía no lo termino.
E: Me doy cuenta de que vas a dejar pasar el tiempo a ver cómo sale.
B: Por el momento, yo soy ya grande como un muchacho y alguien se dio cuenta de que era una muchacha y entonces me visto como muchacha, pero estaba con todos esos muchachos y ahora soy una muchacha con los muchachos.
E: Ah, ya veo, eso es lo que eres ahora, vas a continuar con la historia y a ver a dónde te lleva.
B: No sé que es lo que va a pasar ahora.
E: Pues parece muy interesante.
B: Siempre que veo una película sigue muy raro...
E: ¿Por qué?
B: No sé. Siempre saco ideas extrañas de las películas.
E: ¿Qué clase de ideas?
B: Por ejemplo si veo... si alguien dice querida, pienso en las palabras y tengo que ponerlas.
E: Entonces tú tienes que ser una muchacha ¿no es así?
B: No, no la muchacha de la película; entonces tengo que decir algo que es adorable o alguien me lo tiene que decir.
E: Sí, en su película.
B: Sí, si veo un argumento que es muy bueno, yo lo compongo.
E: Entonces, ¿pones una persona en el argumento?
B: Sí, y unas cuantas gentes más, pero quiero decir que las caras de las gentes y las situaciones son un poco distintas.
E: Bien, bien, ¿qué clase de argumento por ejemplo?
B: Oh, no sé, no sé cómo explicarlo bien... veamos... ¿vio usted La vida de un lancero de Bengala?
E: Sí.
B: Bien, yo era el guapo (no el que matan porque no me gusta ser como él es), entonces yo era él y Jean era otro, él era, no era ninguno de ellos simplemente algún otro. Ella era otra persona que no estaba ahí, no me acuerdo quién era...quién era él...la persona a quien matan era algún otro, quizá era Mabel, que no me cae bien.
E: ¿Cuando eras chiquita hubieras preferido ser un muchacho?
B: Sí, cuando era muy chiquita yo quería ser un muchacho.
E: ¿Por qué? ¿Te acuerdas?
B: Yo quería ser un muchacho... no sé por qué...ahora quiero ser muchacha porque me gusta...porque me molesta cómo se visten los muchachos, creo que es terrible, pero no sé por qué quería ser un muchacho, casi soy, porque estoy más acostumbrada a los muchachos, porque quiero decir que si me gusta un muchacho estoy perdida. si es que pasa esto, todavía no ha pasado, pero tengo un par de amigas que están locas por los muchachos y que no les hace nada bien, porque nunca le pueden pedir a un muchacho que vaya con ellas. Si yo fuera un muchacho esto sería muy simple.

La posición bisexual de la muchacha en la adolescencia temprana está relacionada íntimamente al problema del narcisismo. En la adolescencia temprana la elección de objeto narcisista es prevalente, mientras que en la adolescencia propiamente las defensas narcisistas ganan en amplitud. El pene ilusorio se mantiene como una realidad psíquica para proteger a la muchacha en contra de la vaciedad narcisista; ser igual a los muchachos es todavía una cuestión de vida o muerte. la representación bisexual con percepciones más o menos vagas del cuerpo encuentra expresión en toda clase de intereses, preocupaciones y ensueños. Esta condición continúa existiendo hasta que la muchacha vacía en todo su cuerpo aquella parte de libido narcisista que ha estado ligada con la imagen corporal bisexual, y busca completarse no en sí misma sino en el amor heterosexual. Más tarde veremos cómo ocurre este cambio que la lleva de la posición bisexual en la temprana adolescencia a la siguiente fase de orientación bisexual. Los cambios en la muchacha al pasar de la preadolescencia a la adolescencia propiamente fueron descritos en un estudio clínico longitudinal (Bloss, 1941), del cual cito algunas observaciones pertinentes.

A pesar del completo conocimiento que Luisa tenía sobre los hechos sexuales, la transición de su actitud masculinoide de los 12 o 13 años, a la del sentimentalismo enfermizo de los 15 a los 16 fue extraordinariamente difícil, dolorosa y desagradable. Habiendo siempre presumido de su inmunidad a estas estúpidas sensaciones -sintiéndose muy superior-, se criticó mucho cuando se sintió tocada al ver a un muchacho y al sentirlo cerca. Se sintió muy disgustada con su extraño interés en lo que hasta entonces no tenía importancia en relación con su cuerpo y aspecto general. Cuando se descubrió deseando atención, se sintió al mismo tiempo rechazada; su enojo con ella misma no tuvo límites. Se volvió mórbida, un poco grosera, perdió la confianza en sí misma, la cual casi la llevó a un estado drástico; por fortuna pudo tomar otra actitud y enfrentarse a los hechos en una forma inteligente, pasando a través de una actitud un tanto desafiante y vulgar. Durante este último periodo le gustaba mucho jugar con palabras tales como fornicar, adulterio, ilegitimo. esta etapa de vulgaridad y de desafío pasó y Luisa se sintió satisfecha de ser la mujer que es. Durante la etapa de vulgaridad, Luisa presumía con sus amigas de sus muchas "aventurillas".

La declinación de la tendencia bisexual marca la entrada en la adolescencia. En la adolescencia temprana la muchacha muestra una gran facilidad para vivir a un sustituto, por ejemplo en identificaciones temporales. Existe el peligro de que esta actitud la lleve a una actuación, a una relación sexual prematura para la cual la muchacha no está preparada. estas experiencias tienen especialmente un efecto muy traumático, favorecen un desarrollo regresivo y pueden llevar a desviaciones en el desarrollo de la adolescencia. las amistades, los enamoramientos, las actividades atléticas y la preocupación con el arreglo personal protegen a la muchacha en contra de esta actitud precoz, es decir, de una actividad heterosexual defensiva. Sin embargo, la última medida de seguridad de la muchacha en este pasaje normal a través de esta fase, es la accesibilidad emocional de los padres, especialmente la madre o el sustituto materno.

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martes, 30 de septiembre de 2008

Las causas de la Histeria (Parte 5). Juan D. Nasio

5-LA ELECCIÓN DE ÓRGANO, ASIENTO DE LA CONVERSIÓN
Ya quedó entendido que para desbaratar y sortear la presión de la represión, la sobrecarga tuvo que hallar esa salida conversiva en lo corporal e investir un órgano preciso. Ahora bien, ¿en qué forma se elige este órgano? ¿Cómo se explica que la carga irrumpa en una determinada zona corporal y no en otra? Precisamente, la región somática afectada por el síntoma de conversión corresponde a aquella parte del cuerpo alcanzada antaño por el trauma, y que pasó a constituir asi una imagen determinada. En la conversión, la carga energética abandona la imagen inconsciente para ir a "energizar" el órgano cuyo reflejo es esta imagen. La elección del asiento somático de la conversión se explica entonces, esquemáticamente, por la secuencia siguiente: parte del cuerpo percibida en la escena traumática (por ejemplo, el brazo) —> imagen inconsciente de un brazo —> parálisis conversiva del brazo. Por supuesto, estos tres estados sucesivos del cuerpo —cuerpo percibido, cuerpo en imagen y cuerpo sufriente— no siempre se refieren al cuerpo de una misma persona. La zona corporal percibida en ocasión del trauma puede pertenecer tanto al cuerpo del niño como del adulto seductor, y hasta al de un testigo de la escena. Pues lo importante no es saber a quién pertenece el cuerpo, sino qué parte del cuerpo percibió el niño más intensamente en el momento del trauma, es decir, con más pregnancia. Por ejemplo, si durante la escena traumática de seducción se escuchan los gritos indignados de un testigo —pongamos por caso, una madre horrorizada que sorprende al padrastro tocando el cuerpo de su hija—, entonces el síntoma somático de conversión adoptará la forma de una inhibición en la voz (afonía) que años después afectará a la hija, convertida en mujer histérica. Los gritos de la madre, percibidos e inscritos en el inconsciente de la niña, resurgirán ulteriormente en ésta como pérdida de su propia voz. El histérico actualiza en su cuerpo (afonía) la señal psíquica impresa por el cuerpo del otro (gritos de la madre).
Si resumimos los dos aspectos esenciales de la conversión, que acabamos de examinar, la constancia del exceso de energía al pasar del estado sexual-psíquico al estado de sufrimiento somático, y la persistencia de una zona del cuerpo al pasar del estado de imagen inconsciente al estado de órgano conversivo, comprenderemos hasta qué punto la solución conversiva es una solución mala e inapropiada. La energía cambió sin duda de sistema, pero el sujeto sigue sufriendo porque el motivo de su sufrimiento no ha variado. Sea en el plano psíquico o en el plano del cuerpo, el sujeto sufre de estar habitado por un exceso inasimilable e irreductible. La conversión es una mala solución porque no resuelve la dificultad principal causante de la histeria, a saber: el encierro del exceso de carga energética en un elemento aislado y desconectado del conjunto, tanto se trate de una representación psíquica como de una zona corporal conversiva. La salida conversiva es, en efecto, una mala solución, porque el problema de la incompatibilidad permanece intacto: lo que antes fue incompatibilidad de la representación con el conjunto de representaciones constitutivas del yo del histérico, es ahora incompatibilidad de un sufrimiento somático que no obedece a las leyes del cuerpo real.
Pero surge de inmediato este interrogante: si la conversión no es la buena solución, ¿habría una manera más adecuada de tratar el exceso?, ¿una solución que no fuese este cambio de estado en el que, como hemos visto, el exceso sigue siendo un exceso? Sí, empezar de nuevo y distribuir este exceso en una multiplicidad de representaciones, colectivizar el exceso; en síntesis: diseminarlo y, de este modo, desactivarlo. Pero, ¿de qué manera? Este es el punto en que debemos introducir la escucha del psicoanalista, considerada justamente como una diseminación del exceso y como una vía posible para curar al sujeto de lo inconciliable.

Organización del material:

1-Nuestra lectura de la primera teoría de Freud: el origen de la histeria es la huella psíquica de un trauma

2-La histeria es provocada por una defensa inadecuada del yo: la represión

3-La histeria es provocada por el fracaso de la represión la conversión

4-El sufrimiento del síntoma de conversión es el equivalente de una satisfacción masturbatoria

5-La elección de órgano, asiento de la conversión

6-El síntoma de conversión desaparece si cobra un valor simbólico, el que produce la escucha del psicoanalista

7-Nuestra lectura de la segunda teoría de Freud: el origen de la histeria es un fantasma inconsciente


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lunes, 29 de septiembre de 2008

Entrevista al Dr. Sigmund Freud “El valor de la vida” [1]

Por George Sylvester Viereck [2]

S. Freud: Setenta años me enseñaron a aceptar la vida con serena humildad.

Quien habla es el profesor Sigmund Freud, el gran explorador del alma. El escenario de nuestra conversación fue en su casa de verano en Semmering, una montaña de los Alpes austríacos. Yo había visto el país del psicoanálisis por última vez en su modesta casa de la capital austríaca. Los pocos años transcurridos entre mi última visita y la actual, multiplicaron las arrugas de su frente. Intensificaron la palidez de sabio. Su rostro estaba tenso, como si sintiese dolor. Su mente estaba alerta, su espíritu firme, su cortesía impecable como siempre, pero un ligero impedimento en su habla me perturbó. Parece que un tumor maligno en el maxilar superior tuvo que ser operado. Desde entonces Freud usa una prótesis, lo cual es una constante irritación para él.

S. Freud: Detesto mi maxilar mecánico, porque la lucha con este aparato me consume mucha energía preciosa. Pero prefiero esto a no tener ningún maxilar. Aún así prefiero la existencia a la extinción. Tal vez los dioses sean gentiles con nosotros, tornándonos la vida más desagradable a medida que envejecemos. Por fin, la muerte nos parece menos intolerable que los fardos que cargamos.

(Freud se rehusa a admitir que el destino le reserva algo especial).

S. Freud: ¿Por qué (dice calmamente) debería yo esperar un tratamiento especial? La vejez, con sus arrugas, llega para todos. Yo no me revelo contra el orden universal. Finalmente, después de setenta años, tuve lo bastante para comer. Aprecié muchas cosas -en compañía de mi mujer, mis hijos- el calor del sol. Observé las plantas que crecen en primavera. De vez en cuando tuve una mano amiga para apretar. En otra ocasión encontré un ser humano que casi me comprendió. ¿Qué más puedo querer?

George Sylvester Viereck: El señor tiene una fama. Su obra prima influye en la literatura de cada país. Los hombres miran la vida y a sí mismos con otros ojos, por causa de este señor. Recientemente, en el septuagésimo aniversario, el mundo se unió para homenajearlo, con excepción de su propia universidad.

S. Freud: Si la Universidad de Viena me demostrase reconocimiento, me sentiría incómodo. No hay razón en aceptarme a mí o a mi obra porque tengo setenta años. Yo no atribuyo importancia insensata a los decimales. La fama llega cuando morimos y, francamente, lo que ven después no me interesa. No aspiro a la gloria póstuma. Mi virtud no es la modestia.
George Sylvester Viereck: ¿No significa nada el hecho de que su nombre va a perdurar?
S. Freud: Absolutamente nada, es lo mismo que perdure o que nada sea cierto. Estoy más bien preocupado por el destino de mis hijos. Espero que sus vidas no sean difíciles. No puedo ayudarlos mucho. La guerra prácticamente liquidó mis posesiones, lo que había adquirido durante mi vida. Pero me puedo dar por satisfecho. El trabajo es mi fortuna.
(Estabamos subiendo y descendiendo una pequeña elevación de tierra en el jardín de su casa. Freud acarició tiernamente un arbusto que florecía).

S. Freud: Estoy mucho más interesado en este capullo de lo que me pueda acontecer después de estar muerto.

George Sylvester Viereck: ¿Entonces, el señor es, al final, un profundo pesimista?

S. Freud: No, no lo soy. No permito que ninguna reflexión filosófica complique mi fluidez con las cosas simples de la vida.

George Sylvester Viereck: ¿Usted cree en la persistencia de la personalidad después de la muerte, de la forma que sea?

S. Freud: No pienso en eso. Todo lo que vive perece. ¿Por qué debería el hombre constituir una excepción?

George Sylvester Viereck: ¿Le gustaría retornar en alguna forma, ser rescatado del polvo? ¿Usted no tiene, en otras palabras, deseo de inmortalidad?

S. Freud: Sinceramente no. Si la gente reconoce los motivos egoístas detrás de la conducta humana, no tengo el más mínimo deseo de retornar a la vida; moviéndose en un círculo, sería siempre la misma. Más allá de eso, si el eterno retorno de las cosas, para usar la expresión de Nietzsche, nos dotase nuevamente de nuestra carnalidad y lo que involucra, ¿para qué serviría sin memoria?. No habría vínculo entre el pasado y el futuro. Por lo que me toca, estoy perfectamente satisfecho en saber que el eterno aborrecimiento de vivir finalmente pasará. Nuestra vida es necesariamente una serie de compromisos, una lucha interminable entre el ego y su ambiente. El deseo de prolongar la vida excesivamente me parece absurdo.

George Sylvester Viereck: Bernard Shaw sustenta que vivimos muy poco. Él encuentra que el hombre puede prolongar la vida si así lo desea, llevando su voluntad a actuar sobre las fuerzas de la evolución. Él cree que la humanidad puede recuperar la longevidad de los patriarcas.

S. Freud: Es posible que la muerte en sí no sea una necesidad biológica. Tal vez morimos porque deseamos morir. Así como el amor o el odio por una persona viven en nuestro pecho al mismo tiempo, así también toda la vida conjuga el deseo de la propia destrucción. Del mismo modo como un pequeño elástico tiende a asumir la forma original, así también toda materia viva, consciente o inconscientemente, busca readquirir la completa, la absoluta inercia de la existencia inorgánica. El impulso de vida o el impulso de muerte habitan lado a lado dentro nuestro. La muerte es la compañera del Amor. Ellos juntos rigen el mundo. Esto es lo que dice mi libro: “Más allá del principio del placer”. En el comienzo del psicoanálisis se suponía que el Amor tenía toda la importancia. Ahora sabemos que la Muerte es igualmente importante. Biológicamente, todo ser vivo, no importa cuán intensamente la vida arda dentro de él, ansía el Nirvana, la cesación de la “fiebre llamada vivir”. El deseo puede ser encubierto por digresiones, no obstante, el objetivo último de la vida es la propia extinción.

George Sylvester Viereck: Esto es la filosofía de la autodestrucción. Ella justifica el auto-exterminio. Llevaría lógicamente al suicidio universal imaginado por Eduard Von Hartmann.

S. Freud: La humanidad no escoge el suicidio porque la ley de su ser desaprueba la vía directa para su fin. La vida tiene que completar su ciclo de existencia. En todo ser normal, la pulsión de vida es fuerte, lo bastante para contrabalancear la pulsión de muerte, pero en el final, ésta resulta más fuerte. Podemos entretenernos con la fantasía de que la muerte nos llega por nuestra propia voluntad. Sería más posible que no pudiéramos vencer a la muerte porque en realidad ella es un aliado dentro de nosotros. En este sentido (añadió Freud con una sonrisa) puede ser justificado decir que toda muerte es un suicidio disfrazado.
(Estaba haciendo frío en el jardín. Continuamos la conversación en el gabinete. Vi una pila de manuscritos sobre la mesa, con la caligrafía clara de Freud).
George Sylvester Viereck: ¿En qué está trabajando el señor Freud?
S. Freud: Estoy escribiendo una defensa del análisis lego, del psicoanálisis practicado por los legos. Los doctores quieren establecer al análisis ilegal para los no-médicos. La historia, esa vieja plagiadora, se repite después de cada descubrimiento. Los doctores combaten cada nueva verdad en el comienzo. Después procuran monopolizarla.

George Sylvester Viereck: ¿Usted tuvo mucho apoyo de los legos?

S. Freud: Algunos de mis mejores discípulos son legos.

George Sylvester Viereck: ¿El Señor Freud está practicando mucho psicoanálisis?

S. Freud: Ciertamente. En este momento estoy trabajando en un caso muy difícil, intentando desatar conflictos psíquicos de un interesante paciente nuevo. Mi hija también es psicoanalista como usted puede ver...

(En ese momento apareció Miss Anna Freud, acompañada por su paciente, un muchacho de once años de facciones inconfundiblemente anglosajonas)

George Sylvester Viereck: ¿Usted ya se analizó a sí mismo?

S. Freud: Ciertamente. El psicoanalista debe constantemente analizarse a sí mismo. Analizándonos a nosotros mismos, estamos más capacitados para analizar a otros. El psicoanalista es como un chivo expiatorio de los hebreos, los otros descargan sus pecados sobre él. El debe practicar su arte a la perfección para liberarse de los fardos cargados sobre él.

George Sylvester Viereck: Mi impresión es de que el psicoanálisis despierta en todos los que lo practican el espíritu de la caridad cristiana. Nada existe en la vida humana que el psicoanálisis no nos pueda hacer comprender. “Tout comprendre c’est tout pardonner”.

S. Freud: Por el contrario (acusó Freud sus facciones asumiendo la severidad de un profeta hebreo), comprender todo no es perdonar todo. El análisis nos enseña apenas lo que podemos soportar, pero también lo que podemos evitar. El análisis nos dice lo que debe ser eliminado. La tolerancia con el mal no es de manera alguna corolario del conocimiento.

(Comprendí súbitamente por qué Freud había litigado con sus seguidores que lo habían abandonado, por qué él no perdona disentir del recto camino de la ortodoxia psicoanalítica. Su sentido de lo que es recto es herencia de sus ancestros. Una herencia de la que él se enorgullece como se enorgullece de su raza).

S. Freud: Mi lengua es el alemán. Mi cultura, mi realización, es alemana. Yo me considero un intelectual alemán, hasta que percibí el crecimiento del preconcepto antisemita en Alemania y en Austria. Desde entonces prefiero considerarme judío.

(Quedé algo desconcertado con esta observación. Me parecía que el espíritu de Freud debería vivir en las alturas más allá de cualquier preconcepto de razas, que él debería ser inmune a cualquier rencor personal. Pero debido precisamente a su indignación, a su honesta ira, se volvía más atrayente como ser humano. ¡Aquiles sería intolerable si no fuese por su talón!)

George Sylvester Viereck: ¡Me pone contento, Herr Profesor, de que también el señor tenga sus complejos, de que también el señor Freud demuestre que es un mortal!.

S. Freud: Nuestros complejos son la fuente de nuestra debilidad; pero con frecuencia, son también la fuente de nuestra fuerza.
George Sylvester Viereck: Imagino, observo, ¡cuáles serían mis complejos!
S. Freud: Un análisis serio dura más o menos un año. Puede durar igualmente dos o tres años. Usted está dedicando muchos años de su vida a la “caza de los leones”. Usted procuró siempre a las personas destacadas de su generación: Roosevelt, El Emperador, Hindenburgh, Briand, Foch, Joffre, Georg Bernard Shaw....

George Sylvester Viereck: Es parte de mi trabajo.

S. Freud: Pero también es su preferencia. El gran hombre es un símbolo. Su búsqueda es la búsqueda de su corazón. Usted también está procurando al gran hombre para tomar el lugar de su padre. Es parte del complejo del padre.
(Negué vehementemente la afirmación de Freud. Mientras tanto, reflexionando sobre eso, me parece que puede haber una verdad, no sospechada por mí, en su sugestión casual. Puede ser lo mismo que el impulso que me llevó a él).

George Sylvester Viereck: Me gustaría, observé después de un momento, poder quedarme aquí lo bastante para vislumbrar mi corazón a través de sus ojos. ¡Tal vez, como la Medusa, yo muriese de pavor al ver mi propia imagen! Aún cuando no confío en estar muy informado sobre psicoanálisis, frecuentemente anticiparía o tentaría anticipar sus intenciones.

S. Freud: La inteligencia en un paciente no es un impedimento. Por el contrario, muchas veces facilita el trabajo.

(En este punto el maestro del psicoanálisis difiere bastante de sus seguidores, que no gustan mucho de la seguridad del paciente que tienen bajo su supervisión).

George Sylvester Viereck: A veces imagino si no seríamos más felices si supiésemos menos de los procesos que dan forma a nuestros pensamientos y emociones. El psicoanálisis le roba a la vida su último encanto, al relacionar cada sentimiento a su original grupo de complejos. No nos volvemos más alegres descubriendo que todos abrigamos al criminal o al animal.

S. Freud: ¿Qué objeción puede haber contra los animales? Yo prefiero la compañía de los animales a la compañía humana.

George Sylvester Viereck: ¿Por qué?

S. Freud: Porque son más simples. No sufren de una personalidad dividida, de la desintegración del ego, que resulta de la tentativa del hombre de adaptarse a los patrones de civilización demasiado elevados para su mecanismo intelectual y psíquico. El salvaje, como el animal es cruel, pero no tiene la maldad del hombre civilizado. La maldad es la venganza del hombre contra la sociedad, por las restricciones que ella impone. Las más desagradables características del hombre son generadas por ese ajuste precario a una civilización complicada. Es el resultado del conflicto entre nuestros instintos y nuestra cultura. Mucho más agradables son las emociones simples y directas de un perro, al mover su cola, o al ladrar expresando su displacer. Las emociones del perro (añadió Freud pensativamente), nos recuerdan a los héroes de la antigüedad. Tal vez sea esa la razón por la que inconscientemente damos a nuestros perros nombres de héroes como Aquiles o Héctor.

George Sylvester Viereck: Mi cachorro es un doberman Pinscher llamado Ájax.

S. Freud: (sonriendo) Me contenta saber que no pueda leer. ¡Él sería ciertamente, el miembro menos querido de la casa, si pudiese ladrar sus opiniones sobre los traumas psíquicos y el complejo de Edipo!

George Sylvester Viereck: Aún usted, profesor, sueña la existencia compleja por demás. En tanto me parece que el señor sea en parte responsable por las complejidades de la civilización moderna. Antes que usted inventase el psicoanálisis no sabíamos que nuestra personalidad es dominada por una hueste beligerante de complejos cuestionables. El psicoanálisis vuelve a la vida como un rompecabezas complicado.

S. Freud: De ninguna manera. El psicoanálisis vuelve a la vida más simple. Adquirimos una nueva síntesis después del análisis. El psicoanálisis reordena el enmarañado de impulsos dispersos, procura enrollarlos en torno a su carretel.
O, modificando la metáfora, el psicoanálisis suministra el hilo que conduce a la persona fuera del laberinto de su propio inconsciente.

George Sylvester Viereck: Al menos en la superficie, pues la vida humana nunca fue más compleja. Cada día una nueva idea propuesta por usted o por sus discípulos, vuelven un problema de la conducta humana más intrigante y más contradictorio.

S. Freud: El psicoanálisis, por lo menos, jamás cierra la puerta a una nueva verdad.

George Sylvester Viereck: Algunos de sus discípulos, más ortodoxos que usted, se apegan a cada pronunciamiento que sale de su boca.

S. Freud: La vida cambia. El psicoanálisis también cambia. Estamos apenas en el comienzo de una nueva ciencia.

George Sylvester Viereck: La estructura científica que usted levanta me parece ser mucho más elaborada. Sus fundamentos -la teoría del “desplazamiento”, de la “sexualidad infantil”, de los “simbolismos de los sueños”, etc.- parecen permanentes.

S. Freud: Yo repito, pues, que estamos apenas en el inicio. Yo apenas soy un iniciador. Conseguí desenterrar monumentos enterrados en los substratos de la mente. Pero allí donde yo descubrí algunos templos, otros podrán descubrir continentes.

George Sylvester Viereck: ¿Usted siempre pone el énfasis sobre todo en el sexo?

S. Freud: Respondo con las palabras de su propio poeta, Walt Whitman: “Más todo faltaría si faltase el sexo” (Yet all were lacking, if sex were lacking). Mientras tanto, ya le expliqué que ahora pongo el énfasis casi igual en aquello que está “más allá” del placer -la muerte, la negociación de la vida. ¡Este deseo explica por qué algunos hombres aman al dolor como un paso para el aniquilamiento! Explica por qué los poetas agradecen a:
Whatever gods there be,
That no life lives forever
And even the weariest river
Wind somewhere safe to sea.
“Cualesquiera dioses que existan
Que la vida ninguna viva para siempre
Que los muertos jamás se levanten
Y también el río más cansado
Desagüe tranquilo en el mar”

George Sylvester Viereck: Shaw, como usted, no desea vivir para siempre, pero a diferencia de usted, él considera al sexo carente de interés.

S. Freud: (Sonriendo) Shaw no comprende al sexo. El no tiene ni la más remota concepción del amor. No hay un verdadero caso amoroso en ninguna de sus piezas. Él hace humoradas del amor de Julio César -tal vez la mayor pasión de la historia. Deliberadamente, tal vez maliciosamente, él despoja a Cleopatra de toda grandeza, relegándola a una simple e insignificante muchacha. La razón para la extraña actitud de Shaw frente al amor, por su negación del móvil de todas las cosas humanas que emanan de sus piezas, el clamor universal, a pesar de su enorme alcance intelectual, es inherente a su psicología. En uno de sus prefacios, él mismo enfatiza el rasgo ascético de su temperamento. Yo puedo estar errado en muchas cosas, pero estoy seguro de que no erré al enfatizar la importancia del instinto sexual. Por ser tan fuerte, choca siempre con las convenciones y salvaguardas de la civilización. La humanidad, en una especie de autodefensa procura su propia importancia. Si usted raspa a un ruso, dice el proverbio, aparece el tártaro sobre la piel. Analice cualquier emoción humana, no importa cuán distante esté de la esfera de la sexualidad, y usted encontrará ese impulso primordial al cual la propia vida debe su perpetuidad.
George Sylvester Viereck: Usted, sin duda, fue bien seguido al transmitir ese punto de vista a los escritores modernos. El psicoanálisis dio nuevas intensidades a la literatura.

S. Freud: También recibí mucho de la literatura y la filosofía. Nietzche fue uno de los primeros psicoanalistas. Es sorprendente ver hasta qué punto su intuición preanuncia las novedades descubiertas. Ninguno se percató más profundamente de los motivos duales de la conducta humana, y de la insistencia del principio del placer en predominar indefinidamente que él. En Zaratustra dice: “El dolor grita: ¡Va! Pero el placer quiere eternidad Pura, profundamente eternidad”. El psicoanálisis puede ser menos discutido en Austria y en Alemania que en los Estados Unidos, su influencia en la literatura es inmensa por lo tanto. Thomas Mann y Hugo Von Hofmannsthak mucho nos deben a nosotros. Schnitzler recorre un sendero que es, en gran medida, paralela a mi propio desarrollo. El expresa poéticamente lo que yo intento comunicar científicamente. Pero el Dr. Schnitzle no es solo un poeta, es también un científico.

George Sylvester Viereck: Usted no sólo es un científico, también es un poeta. La literatura americana está impregnada de psicoanálisis. Hupert Hughes, Harvrey O’Higgins y otros, son sus intérpretes. Es casi imposible abrir una nueva novela sin encontrar alguna referencia al psicoanálisis. Entre los dramaturgos Eugene O’Neill y Sydney Howard tienen una gran deuda con usted. “The Silver Cord” por ejemplo, es simplemente una dramatización del complejo de Edipo.

S. Freud: Yo sé y entiendo el cumplido que hay en esa afirmación. Pero, tengo cierta desconfianza de mi popularidad en los Estados Unidos. El interés americano por el psicoanálisis no se profundiza. La popularización lo lleva a la aceptación sin que se lo estudie seriamente. Las personas apenas repiten las frases que aprenden en el teatro o en las revistas. Creen comprender algo del psicoanálisis porque juegan con su argot. Yo prefiero la ocupación intensa con el psicoanálisis, tal como ocurre en los centros europeos, aunque Estados Unidos fue el primer país en reconocerme oficialmente.
La Clark University me concedió un diploma honorario cuando yo siempre fui ignorado en Europa. Mientras tanto, Estados Unidos hace pocas contribuciones originales al psicoanálisis.
Los americanos son jugadores inteligentes, raramente pensadores creativos. Los médicos en los Estados Unidos, y ocasionalmente también en Europa, tratan de monopolizar para sí al psicoanálisis. Pero sería un peligro para el psicoanálisis dejarlo exclusivamente en manos de los médicos, pues una formación estrictamente médica es con frecuencia, un impedimento para el psicoanálisis. Es siempre un impedimento cuando ciertas concepciones científicas tradicionales están arraigadas en el cerebro.
¡Freud tiene que decir la verdad a cualquier precio!. El no puede obligarse a sí mismo a agradar a Estados Unidos donde están la mayoría de sus seguidores. A pesar de su rudeza, Freud es la urbanidad en persona. Él oye pacientemente cada intervención, procurando nunca intimidar al entrevistador. ¡Raro es el visitante que se aleja de su presencia sin un presente, alguna señal de hospitalidad!
Había oscurecido. Era tiempo de tomar el tren de vuelta a la ciudad que una vez cobijara el esplendor imperial de los Habsburgos. Acompañado de su esposa y de su hija, Freud desciende los escalones que lo alejan de su refugio en la montaña a la calle para verme partir. Él me pareció cansado y triste al darme el adiós.
“No me haga parecer un pesimista”, dice Freud después de un apretón de manos. Yo no tengo desprecio por el mundo.
Expresar desdén por el mundo es apenas otra forma de cortejarlo, de ganar audiencia y aplauso.
¡No, yo no soy un pesimista, en tanto tenga a mis hijos, mi mujer y mis flores!
No soy infeliz, al menos no más infeliz que otros”.
El silbato de mi tren sonó en la noche. El automóvil me conducía rápidamente para la estación. Apenas logro ver ligeramente curvado y la cabeza grisácea de Sigmund Freud que desaparecen en la distancia...


1926 Esta entrevista fue concedida al periodista George Sylvester Viereck en 1926 en la casa de Sigmund Freud en los Alpes suizos.

Se creía perdida pero en realidad se encontró que había sido publicada en el volumen de “Psychoanalysis and the Fut”, en New York en 1957.
Fue traducida del inglés al portugués por Paulo César Souza y al castellano por Miguel Ángel Arce.

Notas
1- Año1926. Publicada en New York en 1957.
2
- Periodista del “Journal of Psychology”.
Fuente: www.eol.org.ar/virtualia





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jueves, 25 de septiembre de 2008

Conceptos claves para leer a Vigotsky

Material de la cátedra de Sanitaria A
Psicología
Instrumental: naturaleza mediacional de los procesos psicológicos.
Cultural: maneras estructuradas socialmente para proporcionar instrumentos.

Histórica: nuevas herramientas de pensamiento dan lugar a nuevas estructuras mentales.

Interaccionista: la conciencia y los procesos psicológicos superiores tienen su raiz en la relación con objetos y condiciones objetivas de la vida social.

Procesos psicológicos superiores

Internalización de prácticas sociales. El desarrollo es visto como un proceso socialmente organizado y dependerá de las situaciones sociales en las que el sujeto participa.

Procesos psicológicos elementales
Se relacionan con mecanismos biológicos (memoria, sensopercepción, etc).
Se emparenta con la maduración y el crecimiento.
Los procesos psicológicos elementales se reorganizan y transforman en virtud de los instrumentos de mediación interiorizados.

Zona de desarrollo próxima
El nivel de desarrollo potencial estaría constituido por lo que el sujeto podría llegar a hacer con ayuda de instrumentos proporcionados externamente. La zdp sería la diferencia entre el desarrollo efectivo y el potencial.

Fuente: aula virtual


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miércoles, 24 de septiembre de 2008

Quilmes Rock Córdoba 2008

27 y 28 de setiembre en la cancha auxiliar del estadio Chateau Carreras

Programa:
Primera noche - Sabado 27 de Septiembre:
Las Pelotas
Los Cafres
Cultura Profética
Amparanoia.
Banda Ganadora Concurso Quilmes Rock 2008

Segunda noche - Domingo 28 de Septiembre:

Los Piojos
Los Auténticos Decadentes
Los Caligaris
Los Tipitos.
Banda Ganadora Concurso Quilmes Rock 2008

Apertura de puertas 16:00 hs

Venta de entradas

DISQUERIA EDEN
Obispo Trejo 15

LOCURAS
9 de julio 447

Venta telefónica e internet a través del sistema TICKETEK

Precio de las entradas: 45 pesos General.






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